¿Qué son las Curules de Paz en Colombia?
Las Curules de Paz, cuyo nombre oficial es Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP), son 16 escaños en la Cámara de Representantes creados tras el Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Gobierno colombiano y las extintas FARC. Su propósito fundamental es garantizar la participación política de las zonas y comunidades más golpeadas por el conflicto armado y por el abandono estatal en Colombia.
Estas curules representan una medida de reparación histórica para las poblaciones más castigadas por la guerra, permitiendo que líderes de las comunidades que vivieron el conflicto directamente tengan voz en el Congreso de la República. A diferencia de las curules ordinarias, las CITREP son temporales y fueron diseñadas para funcionar durante dos periodos legislativos: 2022-2026 y 2026-2030.
En la política colombiana, las Curules de Paz representan un mecanismo único de representación de las víctimas, materializando uno de los pilares fundamentales de participación contemplados en el proceso democrático derivado del Acuerdo de Paz.
¿Cómo se eligen las Curules de Paz?
Las CITREP cubren 168 municipios priorizados (PDET), distribuidos en 16 circunscripciones regionales. Estos municipios están ubicados en regiones como el Pacífico, el Catatumbo, el Bajo Cauca antioqueño, Arauca, el sur del Tolima y partes del Caribe.
Características clave del proceso de elección:
- Votantes: Solo pueden votar los ciudadanos inscritos en las zonas rurales de los 168 municipios priorizados.
- Voto doble: Los votantes habilitados pueden votar dos veces: una por la lista ordinaria a la Cámara de su departamento y otra por el tarjetón especial de la CITREP.
- Candidatos: Solo pueden postularse personas reconocidas como víctimas del conflicto, con arraigo territorial y avaladas por organizaciones de víctimas, campesinas, de mujeres o grupos étnicos.
- Prohibiciones: No pueden haber sido candidatos de partidos políticos tradicionales en los últimos cinco años ni haber pertenecido a grupos armados ilegales.
Los 16 elegidos para el periodo 2026-2030
El Consejo Nacional Electoral (CNE) finalizó el escrutinio de las 16 CITREP. Estos son los representantes elegidos para el periodo 2026-2030:
CITREP 1 – Cauca y Nariño
Esneyder Gómez Salamanca, líder indígena del pueblo nasa de Toribío, Cauca, respaldado por el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Esta circunscripción incluye municipios como Argelia, Balboa, Buenos Aires, Caldono, Corinto, El Tambo, Jambaló, Santander de Quilichao, Suárez y Toribío en Cauca, y Cumbitara, El Rosario, Leiva, Los Andes y Policarpa en Nariño, además de Florida y Pradera en el Valle del Cauca.
CITREP 2 – Arauca
Karen Manrique, congresista que buscaba la reelección. Actualmente se encuentra privada de la libertad en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá a la espera de juicio por el caso de corrupción de la UNGRD.
CITREP 3 – Antioquia (Bajo Cauca)
Representante electo por las organizaciones de víctimas de la subregión del Bajo Cauca antioqueño.
CITREP 4 – Bolívar (Montes de María)
Elegido por las comunidades víctimas del conflicto en los Montes de María.
CITREP 5 – Caquetá y Putumayo
Representante de las víctimas de la Amazonía colombiana afectada por el conflicto.
Resultados históricos y reelección
De los 16 elegidos, siete fueron reelegidos, lo que demuestra cierta continuidad en la representación de las víctimas. Además, hubo un leve aumento en la representación femenina: cinco de las curules de paz quedaron en manos de mujeres, dos más que en el periodo anterior (2022-2026), cuando solo tres fueron ocupadas por mujeres.
Es importante destacar que este es el último periodo en el que se elegirán las Curules de Paz. Al ser transitorias, desaparecerán después de 2030, lo que ha generado debates sobre la necesidad de crear mecanismos permanentes de representación para las víctimas del conflicto en el Congreso.
Importancia de las Curules de Paz
Los representantes de las 16 Curules de Paz hacen parte de la Comisión Legal de Paz y Posconflicto de la Cámara de Representantes y desde allí lideran un trabajo legislativo en favor de sus comunidades. Su labor ha sido fundamental para visibilizar las necesidades de los territorios más golpeados por la violencia y para impulsar políticas de reparación y desarrollo rural.
Fuentes consultadas: El Espectador, Cámara de Representantes







