Uno de los elementos más novedosos del Congreso colombiano para el período 2026-2030 son las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP), comúnmente conocidas como curules de paz. Estas 16 curules fueron creadas como parte del Acuerdo de Paz de 2016 con las FARC, con el objetivo de garantizar la representación política de las regiones más afectadas por el conflicto armado en Colombia.
¿Qué son las CITREP?
Las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP) fueron establecidas mediante el Acto Legislativo 02 de 2017, como parte del mecanismo de implementación del Acuerdo de Paz firmado entre el gobierno colombiano y las FARC-EP. Su propósito es asegurar que las regiones más golpeadas por la violencia tengan representación directa en la Cámara de Representantes durante dos períodos electorales consecutivos (2018-2022 y 2022-2026, más este nuevo período).
Originalmente, las CITREP fueron diseñadas para funcionar solo dos períodos. Sin embargo, diversas fuerzas políticas y sociales han planteado la necesidad de extenderlas, argumentando que las condiciones de violencia y exclusión política en los territorios aún persisten y que dos períodos han sido insuficientes para consolidar la paz.
¿Cuántas curules de paz se mantienen y cuáles se pierden?
De las 16 curules CITREP establecidas, 6 se pierden en este nuevo período por decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE), al determinar que los candidatos electos no cumplen con los requisitos establecidos en la ley. Esto significa que solo 10 curules de paz serán ocupadas efectivamente en el Congreso Colombia 2026-2030.
Las curules que se pierden corresponden a las circunscripciones donde los candidatos no lograron acreditar adecuadamente su vinculación con los procesos de paz o su representatividad en las zonas afectadas por el conflicto. Entre las curules que se pierden se encuentra la que correspondía al partido Comunes (antiguas FARC), que además perdió su personería jurídica.
¿Quiénes ocuparán las curules de paz?
Los nuevos representantes por las CITREP provienen de diversos sectores sociales y regiones del país. Entre ellos se destacan:
- Líderes comunitarios de regiones como el Catatumbo, el Chocó, el Cauca y el Putumayo.
- Víctimas del conflicto que han participado activamente en procesos de reparación y reconciliación.
- Excombatientes que cumplieron con los requisitos de reincorporación.
- Defensores de derechos humanos con trayectoria en zonas de conflicto.
- Representantes de comunidades campesinas afectadas por la violencia.
Estos representantes tendrán la responsabilidad de llevar las voces de sus regiones al Capitolio Nacional y de impulsar la implementación de los puntos pendientes del Acuerdo de Paz.
El futuro de las curules de paz
La discusión sobre la extensión de las CITREP más allá de los dos períodos inicialmente establecidos es uno de los temas que deberá abordar el nuevo Congreso. Diversas organizaciones sociales y de derechos humanos han solicitado al gobierno y al legislativo que se considere una prórroga, argumentando que la paz territorial aún no se ha consolidado.
Por su parte, sectores de la oposición consideran que las curules de paz cumplieron su propósito y que no deberían extenderse, pues argumentan que ya existe representación regular de estas regiones a través de las curules ordinarias.
El debate sobre las CITREP será, sin duda, uno de los temas relevantes en la agenda de la política colombiana durante el nuevo cuatrienio legislativo. Para más información sobre la composición del Congreso, consulte nuestro análisis completo del Congreso 2026-2030.
Fuentes consultadas: El Espectador — Infobae Colombia — Revista Semana







